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domingo, 24 de julio de 2011

Corrupción y Clembuterol en la Carne... ¡ Aguas Compa !

Jesucristo Clembuterol


Clembuterol: La corrupción de la carne

PATRICIA DÁVILA
23 DE JULIO DE 2011

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El problema de la carne contaminada con clembuterol rebasó el ámbito de lo deportivo –por el dopaje de atletas– y alcanza ya repercusiones nacionales, toda vez que impacta al sector ganadero y la salud pública. Mientras que especialistas y autoridades sostienen que la carne producida en México es segura, cada vez salen a la luz más hechos que revelan un peligroso descontrol en los ámbitos ganadero y sanitario. Por ejemplo, numerosos rastros clandestinos comercializan carne contaminada con esa sustancia prohibida, y en la cadena de comercialización los coyotes obligan a los engordadores a dársela al ganado, amenazándolos con no comprarlo si carece de ella.


Con el fin de obtener la máxima ganancia en la comercialización de la carne, productores e introductores de ganado alimentan a sus animales con clembuterol, sin importarles en absoluto que esta sustancia resulte dañina para el organismo humano, pues ocasiona temblores, taquicardia, jaquecas e incluso la muerte.


Un engordador de la Costa Esmeralda de Veracruz, quien pide que se omita su nombre, narra lo siguiente:


“La res llega al engordador con unos 300 kilos de peso. Después de cuatro meses alcanza entre 600 y 650. Mes y medio antes de sacarla al mercado para su sacrificio se le suministra clembuterol. Ya no gana peso, pero se infla, se pone muy bonita, como una bola de billar: brillosa, gordita. Cuando el animal ingiere esa sustancia, le tiembla todo el cuerpo. ¡Es impresionante! Al venderlo prácticamente va ciego y con el hígado casi desecho. Pero si no le aplicó el clembuterol los intermediarios no lo compran, o le bajan el precio hasta en 60%”


Y añade: “Engordo puro toro. Cuando llega lo pongo a comer, a beber agua y a dormir para que gane peso; evito el mayor número de movimientos. Coloco balines en sus orejas para evitar que se exciten entre ellos y lleguen a copular, porque eso los desgasta y pierden peso”.


Explica que el clembuterol es un polvo blancuzco que los forrajeros venden mezclado con maíz molido. Dice que compra un kilo de ese producto y lo revuelve en una tonelada de sorgo o maíz con el que alimenta al ganado.


“Siempre he sabido que está prohibido el uso de clembuterol y que si los inspectores me caen iría a la cárcel, cerrarían el rancho y sacrificarían al ganado. Entonces decidí dejar de emplearlo. Tomé un lote de 25 toros y los engordé de manera tradicional y natural; alcanzaron un peso de 600 a 650 kilos, pero llegó el comprador y me reclamó: ‘Oye, no le pusiste choco milk a esto’.


“Si en ese momento el kilo de carne lo pagaba a 25 pesos en pie, me ofreció 10 pesos a pesar de que la calidad de la carne es la misma; todo porque el animal no se ve gordito, brilloso. Incluso puede verse hasta delgado, sí, pero tiene el peso debido. Es por eso que a los engordadores nos orillan a meterle clembuterol al ganado. En esta parte norte de Veracruz, todos lo usamos.”


–¿Se ven forzados a hacerlo?


–Dicen que sale una carne marmoleada, con menos grasa y mejor sabor.


–¿Los inspectores de la Sagarpa no se dan cuenta?


–Claro, pero he visto que los forrajeros le dan lana al inspector. Por ejemplo, durante tres años en mi rancho no se paró ningún inspector para ver qué le suministraba al ganado. Ahí se nota que hay falta de supervisión y cierta corrupción.


De acuerdo con datos proporcionados por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), Veracruz, junto con Aguascalientes, el Distrito Federal, Querétaro, Guanajuato, Michoacán, Hidalgo, Morelos y Jalisco son los estados con mayor número de casos de intoxicación por consumo de carne con clembuterol. En estas entidades también se han detectado ranchos que utilizan este producto para la engorda del ganado.


La polémica por el empleo de esa sustancia en la alimentación de las reses se originó el pasado 10 de junio, luego de que el secretario general de la Femexfut, Decio de María, atribuyó al consumo de carne de res el que cinco jugadores de la Selección Mexicana de Futbol, que participaban en la Copa Oro, dieran positivo por clembuterol en una prueba antidopaje practicada antes de la competencia.


El problema se agravó al día siguiente, cuando el presidente Felipe Calderón, durante una gira por San José, California, se refirió al tema: “…Yo creo que (la presencia de clembuterol en el organismo de los futbolistas) sí es un asunto de contaminación de comida, porque, efectivamente, muchos para que pese más kilitos la vaca, sí le ponen quién sabe cuánta sustancia”.


El sábado 16, Bernardo de la Garza “sugirió” a los atletas mexicanos que se abstuvieran de comer carne. Y como medida preventiva anunció el retiro de este alimento en los comedores de Villa Tlalpan y de la Cnar.


Un viejo problema


A partir de 2002, en Jalisco se registraron los primeros casos de intoxicación por clem­buterol. Desde ese año y hasta 2010 se han intoxicado 807 personas por la ingesta de carne contaminada –sobre todo vísceras e hígado– con esa sustancia. La cifra más alta se dio en 2006, con 262 casos; en 2007 hubo 71; en 2008, 21; en 2009, 17, y en 2010 la cifra fue de 25.


En lo que va del año se ha informado de 18 casos, sólo que ahora el repunte coincidió con los escándalos que se desataron por los deportistas que dieron positivo a la sustancia en los controles antidopaje.


El pasado 1 de junio, el secretario de Salud del estado de Jalisco, Alfonso Petersen Farah, anunció el término de una alerta sanitaria por clembuterol que prevalecía desde 2003; sin embargo, cinco días después se registraron nuevos casos en Amatitán. Peor aún, el lunes 11 se supo que había 12 intoxicados en Tonalá y Cihuatlán.


De hecho, Jalisco fue la primera entidad en donde se presentaron casos de intoxicados por ingesta de carne con clembuterol, y la primera que notificó acerca de los riesgos de utilizar esta sustancia en la engorda de ganado.


De acuerdo con Carlos Pacheco Gallardo, especialista en residuos químicos de origen animal, de la Universidad de Guadalajara, la sustancia se acumula en el hígado del animal durante 56 días; en el riñón, por 28 días; en músculos, durante seis, y en la sangre durante cuatro días. En los humanos, advierte, la intoxicación por este producto ocasiona taquicardia, temblores, jaquecas y malestares que en casos agudos pueden causar la muerte.


Contra lo que sucede en otros países donde está prohibido el uso del clembuterol, apunta Pacheco Gallardo, en México a los criadores e introductores de ganado no les interesa erradicar esa sustancia que les reporta considerables ganancias. Tanto carniceros como amas de casa prefieren la carne que no tiene grasa. “Se ha hecho creer que así es mejor, a pesar de que la grasa que se encuentra entre el músculo es la que da suavidad y sabor a la carne”, asegura el especialista.


Veneno


El pasado 24 de mayo, la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delitos Federales (SIEDF), de la Procuraduría General de la República (PGR), aseguró 850 cabezas de ganado bovino, luego de un cateo que sus agentes realizaron en el rancho La Estrella, en Encarnación de Díaz, Guanajuato, por sospecha de que los animales eran alimentados con clembuterol.


Parte de este ganado se comercializaba en León, reconoció el responsable del rancho. Como evidencia, la PGR confiscó 100 costales con 50 kilos de alimento que contenía la sustancia prohibida.


El exdiputado federal y médico veterinario Ernesto Dávila Aranda, en entrevista con el periódico A.M., de Guanajuato, señaló que en León se realiza el sacrificio clandestino de ganado contaminado proveniente de Jalisco: “Están huyendo de Jalisco y se están viniendo a Guanajuato. Se sacrifica este ganado en los principales rastros, pues ha faltado control de la Sagarpa y de la Secretaría de Salud.


“El estado está atascado de clembuterol; están envenenando a la gente y las autoridades no están haciendo nada. En el rastro de León todo mundo sabe qué día y a qué hora llegan los inspectores a tomar las muestras. Los inspectores están coludidos”, aseguró.


Integrantes de la Asociación Ganadera de León entrevistados por el diario guanajuatense, quienes pidieron el anonimato, señalaron que la venta de clembuterol en el mercado negro es un secreto a voces:


Uno de ellos dijo: “Los introductores y carniceros te demandan carne de ganado engordado con clembuterol debido a que es una carne más presentada, y con menos grasa”. Mencionó que un kilo de estas famosas “sales milagrosas” se consigue entre 10 mil y 15 mil pesos.


“El producto se mezcla con el alimento de los animales en pequeñas cantidades. En una tonelada vierten 100 gramos, pero hay ganaderos que abusan. En los rastros se sigue sacrificando ganado con clembuterol, no sólo bovinos, ahora hasta cerdos y ovicaprinos (chivos y borregos)”, aseguró otro miembro de la asociación.


“Error de la Conade”


En entrevistas por separado, el presidente de la Unión Ganadera Regional de Durango, Heriberto Quiñones, y su homólogo de Chihuahua, Pedro Ferreiro, coincidieron en que a ellos no los afectó la declaración del presidente Calderón, a pesar de que los acusó de contaminar la carne con “quién sabe qué sustancia”.


“Nosotros sólo producimos el ganado; a nosotros nos compran los engordadores, por lo que el uso del clembuterol en la alimentación del ganado es problema de ellos. Nuestro ganado está certificado con el sello TIF y en su mayoría lo exportamos a Estados Unidos”, expusieron ambos representantes de ganaderos.


Durango envía a Estados Unidos 130 mil becerros en pie, expuso Quiñones, mientras que 100 mil los destina al abasto local. Por su parte, Ferreiro precisó que Chihuahua exporta 400 mil cabezas y una cantidad similar la canaliza al abasto nacional.


El representante de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG), Oswaldo Cházaro Montalvo, lamenta que el director de la Conade, Bernardo de la Garza, decidiera suspender el consumo de carne de res en los comedores de las instituciones dependientes de esa entidad.


“La medida que tomó para descartar la presencia de clembuterol por consumo de carne no es la adecuada para solucionar el problema de los deportistas, y lejos de ello afecta a la industria de la carne nacional.”


Da a conocer que solo 65% de más de 1.2 millones de toneladas de producto nacional se sacrifican en establecimientos TIF, aunque aclaró: “No podemos decir que el resto sea de mala calidad por sacrificarse en rastros municipales”.


Por otra parte, a nombre de productores y engordadores de ganado con certificación de Inspección Federal (TIF), el presidente de la empresa Carne La Laguna, Juan Barrio, declara que al menos seis de cada 10 kilos de carne que se vende en México está contaminada con clembuterol u otra sustancia ilegal, debido a la falta de una regulación estricta de las autoridades federales.


Asimismo, el director-gerente de la Asociación del Norte de Engordadores de Carne (ANEC) en la Ciudad de México, Enrique López, plantea:


“Disponemos de 25 rastros, 25 empacadoras TIF, 250 corrales y somos 150 engordadores; nosotros no aplicamos esa sustancia en la alimentación del ganado. El uso del clembuterol es un problema que no nos compete, porque nosotros estamos haciendo bien las cosas. La Sagarpa y la Cofepris nos regulan constantemente. En lo que toca a la carne que se procesa en los rastros municipales, les corresponde a esas dependencias determinar si es de buena calidad. Deben aclarar cómo muestrean, cómo inspeccionan…


–Si la carne de los engordadores no es la contaminada, ¿de donde salió la carne que el pasado miércoles 20 intoxicó a 12 personas hospitalizadas en Aguascalientes? –se le pregunta.


–De nuestros corrales y rastros no. Hasta ahora las autoridades no han demostrado que los deportistas se contaminaron por consumir carne. Con el certificado TIF, lo que hacemos es combatir el mercado informal, que es el menor.


–¿Puede haber corrupción o deficiencias en la Sagarpa y la Cofrepis?


–No. Ellos hacen su trabajo, sólo que hay áreas del comercio informal que emplean esa sustancia.


–¿La medida impuesta por la Conade afecta a los engordadores?


–En días próximos tenemos una reu­nión con Bernardo de la Garza; nos pidió que fuéramos a darle alternativas para ser proveedores confiables de carne. Incluso, ya nos dijo que abasteceremos a los deportistas durante los juegos Panamericanos de Guadalajara.


–¿Les afectaron los comentarios de Felipe Calderón?


–Fue una declaración al botepronto de su parte; no la analizó a fondo. Le pedimos que considere que tenemos 933 mil animales en corrales para proveer 800 mil toneladad de carne libre de clembuterol. Sin entrar en controversia con el presidente, nos atrevemos a pedirle que lejos de decir que la carne es de riesgo, considere que habemos productores formales, serios, que proveemos producto confiable no sólo a deportistas sino a la población mexicana. Es un tema que se ha vuelto sensacionalista.


–Lo volvieron sensacionalista el presidente y el titular de la Conade…


–Desafortunadamente se equivocaron. Que desgracia…


Falló la regulación


Para la comisionada de Evidencias y Manejo de Riesgos de la Cofepris, Rocío Alatorre Winter, el problema del Clembuterol no es tan grave. Comenta que en 2010 la tasa de intoxicación por esta sustancia fue de menos de un caso por 1 millón de habitantes. No se trata de un problema generalizado, pues se da sobre todo en los estados del centro del país, como Jalisco, Querétaro y Aguascalientes.


Y explica: “A simple vista no es fácil detectar un animal contaminado, por eso se hacen muchos análisis de orina y de sangre; se toman una gran cantidad de muestras en los corrales de engorda. Los médicos veterinarios a cargo de los rastros tienen alguna posibilidad de percatarse cuándo un animal tiene un volumen que no corresponde con su raza. Si tienen una sospecha, separan al ganado y hacen muestreos en sangre y orina”.


–¿Cuántos rastros o carnicerías ilegales se han detectado?


–Esa tarea se realiza por estado. Aguascalientes y Veracruz hicieron un decomiso importante en los puntos de ventas. Cofepris hace el decomiso y ordena la destrucción de carne que haya dado positivo al clembuterol. Los Rastros TIF son básicamente regulados por Sagarpa-Senasica y los rastros municipales los verifica Cofepris a través de las entidades federativas.


–En algunos puntos de venta de Aguascalientes, Veracruz y el Distrito Federal se ha encontrado carne contaminada. ¿Esto quiere decir que falló la regulación porque no fue detectada por la Sagarpa en los corrales de engorda ni por la Cofepris en rastros y carnicerías?


–Quiere decir que ese engordador no fue detectado a tiempo y por eso el producto pudo llegar al punto de venta. Es un problema más bien de ampliar, intensificar, focalizar y fortalecer la vigilancia; esa labor le compete a la Sagarpa.


Acerca de los rastros municipales que no tienen certificación TIF, señala: La Constitución Política le confiere a los municipios la facultad de tener un rastro y decidir si le confieren la calidad TIF. Lo que sí hace la Cofepris es vigilar que cualquiera de los 2 mil rastros cumpla con la normatividad.


A pesar de que desde 2002 se presentaron los primeros casos graves de intoxicación por clembuterol en la carne, Alatorre explica que hasta hoy se desconoce qué cantidad de esta sustancia resulta mortal para el ser humano: “Los estudios apenas se iniciaron”, aclara.


–De acuerdo con la Cofepris, los resultados de laboratorio arrojados por el análisis que se hizo a la carne proveniente de la carnicería Ideal, que surtió la carne consumida por los futbolistas contaminados, salieron negativos. Aun así, la entidad señala que no debe descartarse que los jugadores pudieran comer carne fuera de las instalaciones o que ingirieran el clembuterol al consumir algún suplemento alimenticio o un medicamento.


Y mientras Enrique Sánchez Cruz, director en jefe del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), órgano desconcentrado de la Sagarpa, declaró ante medios de comunicación que en 2010 entraron al país de manera legal 1.5 kilos de clembuterol que se destinó a los laboratorios farmacéuticos; ese mismo año, abundó, se decomisaron 140 kilos que entraron de manera ilegal.


El viernes 22, Sánchez Cruz aseguró que por lo menos 97% de la carne que se produce en México es segura, y destacó que existen mecanismos para reducir la presencia de sustancias prohibidas, como el clembuterol, en la carne. (Con información de Julio Ríos)
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Proceso
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